Suelo contagiarme cuando sé que te llenas de nostalgia... Ha de ser la gran empatía que sé yo... Y por eso el empeño en hacerte reir, aunque sea un segundo.
Quizás fue por aquello de la -in-necesaria ausencia de drama en mi vida que no me dejé seguir siendo auténtica, genuina. Me coarté de ser yo misma. Te hice feliz a ti.
¿Nos alcanzarán las divisas para llegar a los 2159?